martes, 8 de junio de 2010

Imagen: Mecha corta

Por Lerolico

Dizque el FECAL es de 'mecha corta', y fácilmente pierde la cabeza... ¿Será?...

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Rima a Cananea

Por Lerolico

"CANANEA” ES EL EPITAFIO

El signo de Cananea,
lo es de estado que se agota:
con Porfirio fue la gota
que mandó hasta la atarjea
al Díaz, con su diarrea,
a París defenestrado;
hoy el signo ha regresado
como retumbe y crujido
del que es ‘Estado Fallido’
y el ‘Derecho’ sepultado.

¿Cuál Estado de ‘Derecho‘?
El Estado es un desmadre
que más temprano que tarde
se convertirá en desecho,
que al caño como al FECAL
tirarán al albañal.
Y el ‘Derecho’ ya no existe,
si hasta parece a un mal chiste
contado por Juez venal.

Es un grupo de oligarcas,
según, apenas son treinta,
hacedores de la afrenta
que hoy como ayer, son la marca,
de la explotación que acerca
hacia el hambre al que es jodido.
No hay que estarse confundido:
el gobierno es su pelele
y ayudados por la tele
en este 'Estado Fallido'.

Oligarcas, el poder
verdadero tras el trono:
la represión y el encono,
hoy lo mismo como ayer,
estos vuelven a ejercer.
Cananea es un presagio
que el Estado va al naufragio
sino es que ya sucedió,
su tumba ya se cavó,
“Cananea” es el epitafio.

SME: Huelga de hambre, 08/06/10

Por Samara.

Los confines de la resistencia.

Esta crónica corresponde al domingo 6 de junio, día 43 de la huelga de hambre de los compañeros del SME, y comienza con esta imagen, metáfora de un México prisionero, secuestrado por intereses que nada tienen que ver con nuestra seguridad ni nuestro bienestar, como se pregona tanto por ahí.

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Mi visita al campamento del SME comenzó por esta vista de un festejo religioso en el atrio de la Catedral, los danzantes, resguardados por las rejas y los policías, bailaban animados, pese al sol que caía a plomo a esas horas de la tarde. Danzaban como lo establece el ritual, de cara a Dios, y de espaldas al mundo.

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La imagen del zócalo ese día era radicalmente distinta a la de las veces anteriores. Las rejas aparecían por todos lados, y frente a la Catedral, en la calle cerrada se montaban unas gradas. Todo para brindar al respetable la oportunidad de vivir las heroicas gestas futboleras en megapantallas.

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Las vistas del zócalo desde diversos ángulos no eran muy diferentes. Vallas metálicas en primer plano y allá, a lo lejos, las carpas de los campamentos del SME y de los maestros.

Del lado colindante con la Catedral

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Del lado colindante con el edificio del GDF

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Del lado colindante con Palacio Nacional

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Del lado colindante con los portales y hoteles.

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Cuando llegué al frente del campamento del SME estaba concluyendo un mítin. Sólo alcancé a ver que los manifestantes se dirigían a la Suprema Corte. Había menos gente en relación con los fines de semana anteriores y, también a diferencia de esos días, la presencia de policías en todas las áreas de los campamentos era notoria y ostensible.

Frente a Palacio Nacional

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Frente al edificio del GDF

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Las carpas de las diversas organizaciones que apoyan el movimiento de los electricistas fueron concentradas hacia enfrente del campamento del SME, y allí continuaban con sus actividades normales. Estaba por instalarse una carpa de jóvenes universitarios.


Una carpa para el trámite de amparos

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La carpa de la esperanza, con el bazar de apoyo y a un lado, la carpa de los jubilados del SME.

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En unos momentos apareció un grupo de jóvenes, muchos casi unos niños, coreando alabanzas a Dios, mezcladas con consignas que suelen exclamarse en movimientos políticos ("¡Ni un paso atrás"!", por ejemplo). Portaban carteles llamativos y los de mayor edad llevaban una pancarta en contra del aborto. Ingresaron por el lado de la Suprema Corte, y caminaron enfrente del campamento smeíta hacia la catedral, en una actitud francamente provocadora. Algunos despistados aplaudieron, confundidos por las consignas, pero nadie cayó en la provocación, afortunadamente, y el grupo se perdió entre la gente. Horas después, continuaban cerca de la catedral portando sus carteles sin captar mucha atención.


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Unos minutos después, alguien anunciaba un concierto de Raul Martell para los huelguistas de hambre. Era tal el calor y el sol que poca gente se atrevió a acercarse a la valla que rodeaba el campamento, aun así Raúl cantó y su voz y los aplausos alcanzaron a romper el bochorno de esas horas.


Raul Martell en el campamento del SME

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El público externo al campamento

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Mientras Raúl cantaba, yo caminé por el lado colindante con el edificio del GDF. Con la nueva distribución es muy difícil adentrarse entre las carpas, por lo que los puestos de comida, las artesanías de San Juan Copala y su centro de acopio para la caravana que partió hace unos días se concentran afuera de esa zona.


El centro de acopio de San Jaun Copala

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El puesto de tostadas de unas compañeras del SME

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Un periódico mural con información del SME y de los maestros

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Una zona originalmente restringida por las vallas, en la que se instalaron campamentos de maestros

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Más y más vallas

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Platicando un poco con algunos compañeros del SME percibí un aire de desánimo. Estaban molestos por la reubicación, porque ahora los campamentos son menos visibles y el amontonamiento restringe el paso y rompió el orden que se tenía originalmente. Esto, junto con el calor, le da al transeunte una sensación de hacinamiento. Sin embargo, el hecho de que la gente acuda a las pantallas gigantes ellos ven como una oportunidad de dar a conocer los motivos de su lucha, y de romper el cerco informativo. Esperemos que el gobierno del GDF se comporte a la altura y que lo mediático no desplace a lo verdaderamente importante. esta lucha no es para resarcir privilegios; es por los derechos de todos, como lo manifiesta una manta que parafrasea a la frase más conocida de Benito Juárez. Y sólo por eso, aquí NADIE se rinde.

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Esta crónica concluye con una imagen captada en una franquicia de comida chatarra cerca del zócalo. es un buen indicador de las prioridades nacionales, en función de los empleos yla "educación de calidad" que este (des)gobierno nos brinda como los cimientos de un proyecto de vida que no va mas allá de chambitas eventuales y de consumir chatarra, comedias, deportes y candidatos que "se ven rete guapos".


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lunes, 7 de junio de 2010

Rima a Onésimo

Onésimo: transa hasta con los cadáveres
Rodrigo Vera

Por Onésima vez, Onésimo Cepeda es señalado como un negociante sin escrúpulos. Ahora, el empresario Guillermo de Velasco, su pariente político, dice que mediante prestanombres el obispo de Ecatepec maneja la empresa de servicios funerarios Grupo CIF y hace valer sus contactos con funcionarios para ampliar su clientela. Afirma que incluso el prelado hizo que lo detuvieran ilegalmente a raíz de un pleito judicial.

http://www.proceso.com.mx/rv/modHome/detalleExclusiva/80055
Por Lerolico

NECROFILIA DE MILLONÉSIMO

Millonésimo Ceempeda
en velorios de alta alcurnia
siempre sigue a la pecunia
sea en billetes o en moneda.
Los negocios siempre enreda,
hoy lo hace hasta con los muertos,
pues sabe que a río revuelto
ganancia de pescadores.
Es tranza hasta con dolores
que rondan cadáver yerto.

Rima de luto: Niños de ABC

Por Lerolico

CINCO DE JUNIO IN MEMORIAM

Cinco de junio señores
no puede ser olvidado,
debiera ser recordado
con ramilletes de flores
y de padres los amores
de cuarenta y nueve infantes:
lindos bebes e inocentes
que murieron en incendio,
tragedia, todo un compendio,
de asesinatos flagrantes.

Cinco de junio remarca
que la impunidad domina
y que México camina
entre lodos de una charca,
de una elite oligarca
culpables de asesinatos
de bebes apenas natos
en supuesta guardería,
que era pura porquería
turbio biznes de estos batos.

A mansalva los mataron:
familias del presidente,
amigos del gobernante
de Hermosillo y, se juntaron
con IMSS que concesionaron
guarderías a sus parientes,
y a sus amigos pudientes.
Ni uno de ellos fue a prisión
pero en cara a la nación
tienen las cuentas pendientes.

Esta fecha recordemos
como triste memorial
de que el méndigo FECAL
protege, tal como vemos,
a parientes y, sabemos
que la justicia no aplica,
porque también lo salpica
en corruptas concesiones.
Por esta y otras acciones
tirenlo a la bacinica.

Rima a calderón II

Por Lerolico

LA MALDITA MALDICIÓN

Pa resolver el enigma
sobre los huesos sacados,
hay que estar muy abusados
si se aplica el paradigma:
que una maldición maligna
le mandó bruja bellaca.
El FECAL los huesos saca
como antigua procesión
pa ahuyentar la maldición,
pues lo que toca hace caca.

Rima a calderón

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Cadetes del Heroico Colegio Militar trasladaron ayer los restos de Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Juan Aldama, Mariano Jiménez, José María Morelos, Mariano Matamoros, Francisco Javier Mina, Vicente Guerrero, Leona Vicario, Andrés Quintana Roo, Nicolás Bravo y Guadalupe Victoria.

http://www.jornada.unam.mx/2010/05/31/index.php?section=politica&article=002n1pol

Por Lerolico


MOTA, ALCOHOL Y FECAL

¿Mezclaste el alcohol con mota?
FECAL, pa mi te cruzaste
y elefantes divísate
viajando en Marte, se nota,
con esa cara de idiota.
Mejor chúpale pichón
evitando dar pasón
a esa yerba de los sueños,
porque veo que tus empeños
valen menos que un tostón.

Con la mota en ese viaje
anduviste en los planetas,
en los mares con aletas,
y princesas con encaje
llevabas en un carruaje.
Y vistes aparecidos
de los héroes fenecidos:
a Hidalgo, Morelos y otros
montados en lindos potros…
¿Más carrucos encendidos?

“¿Cómo está mi general?
-le preguntaste al Allende-
cuénteme usted del argüende
contra la España Imperial“.
Y así seguiste FECAL
platicando con Josefa,
al tiempo que la garrafa
de alcohol con mota mezclabas.
Y en círculos caminabas
cantando el himno en estrofas.

El viaje se ha prolongado
con los elefantes rosas,
con héroes y con las musas,
creyendo que Hidalgo ha hablado
y con ceño te ha ordenado:
“Mis huesos has de tomar
y sácalos a pasear
porque están muy aburridos”.
Son tus sueños corrompidos
de tanta mota chupar.


SME: HUELGA DE HAMBRE

Por Samara


La Huelga de hambre del SME

  • 24 de Mayo 2010
Las imágenes corresponden al 28o. día de la huelga de hambre, sábado 22 de mayo de 2010. A cuatro semanas exactas de iniciado este movimiento extremo de resistencia, los efectos en la salud de muchos huelguistas se dejan sentir, cada día de esta última semana ha sido noticia el abandono del campamento por uno o varios huelguistas en estado crítico de salud. El gobierno ni los ve ni los oye...o se hace. La sociedad se divide en torno al movimiento, y unos prestan su apoyo incondicional, poniéndose incluso en ayuno por unas horas, y otros son simplemente indiferentes, ajenos a todo lo que pasa aquí. Quizá piensan que así no les afectará el deterioro cada vez mayor de las condiciones laborales; la pérdida de más y más derechos en aras de mantener -los más- un trabajo cada vez peor remunerado, y -los menos- una tasa de rentabilidad cada vez más raquítica. Porque esa es la gran falacia que marcará nuestro destino si lo permitimos: el trabajo, fuente de toda riqueza material es ahora señalado como el culpable de la crisis de largo plazo que vivimos. Basta con comprobar las medidas de ajuste más comunes: restricción salarial; reducción de prestaciones; gravámenes a jubilaciones; suspensión de servicios de seguridad social, y un sinfín de etcéteras que se van incorporando a la realidad laboral actual.

Y por esta razón, acercarse a los compañeros del SME y comprender el motivo de su lucha es fundamental. Lo que está en juego no es un capricho, ni es un simple apego a un bienestar que muchos han pintado como principesco, cuando es simplemente lo que en justicia debe corresponder al trabajador: condiciones de vida dignas; acceso a la educación y a la cultura; derecho al trabajo; a la salud, y ¿por qué no? al ocio y a la recreación, en fin, a aquello que nos define como ciudadanos, como personas, como humanos. Y en esas cuestiones, el SME nos da cátedra como un sindicato añejamente combativo, que ha acompañado tanto el crecimiento del México moderno que tanto presumen los políticos, como las reivindicaciones obreras más esenciales, ubicándose en el lado opuesto del espectro del sindicalismo mexicano, en el que la figura del líder charro y corrupto es la constante.

¿Qué sensaciones se tienen al acercarse a estos hombres y mujeres valientes, que han decidido jugarse la última carta, la más valiosa y fundamental: su vida misma, por seguir fieles a sus convicciones? En principio, de mucha incertidumbre, pero también de mucha esperanza. Ver esa convicción por una causa, y saber que esa causa es justa no es algo que ocurra todos los días. Esta es una etapa muy difícil, que exige mucho sacrificio y convicción, y en la no exagero al decir que se juega la última mano para definir la relación entre el trabajo y el capital en este país. Y en la que los compañeros tienen un punto a su favor: el amor a su trabajo y a su origen; su sentido de pertenencia al SME y a la CLyF, sólo esto los mantiene de pie, y es esto, precisamente, lo que nunca entenderán los señoritos de la burocracia estatal, acostumbrados a venderse al mejor postor, abandonando proyectos, lugares y hasta a su familia. Suena cursi, pero en esta lucha también hay sentimientos compartidos, y hay un enorme sentido de la disciplina y de la organización. Hay muchas cosas vitales para el futuro de México en juego, muchos aprendizajes que asimilar, como organización sindical; como sociedad; como personas, pero sólo por esto, la lucha merece ser ganada. No es casualidad que una de las consignas de esta lucha sea la siguiente:

"LyF y el SME no se llevan en los labios para vivir de ellos, sino en el corazón para morir por ellos."

Van, ahora sí, las imágenes.

Tres tomas del campamento de los huelguistas. Las medidas de seguridad son estrictas, debido a ataques e infiltrados. Yo, además tenía una gripe terrible que podía poner en riesgo la salud de los huelguistas, por eso no hice ni el intento de entrar.

El campamento y la huelga de hambre han sido todo un crisol de producciones simbólicas. Aquí algunas tomas: un enorme globo con la consigna de solución a la huelga; una hermosa bandera de satín, con aplicaciones hechas a mano; mantas con bellos diseños y en un original gesto creativo, toallas con consignas alusivas a la lucha, que se ofrecen a la venta.

El ambiente en los campamentos es de una animación constante. Se reciben visitas de organizaciones solidarias con el movimiento; de personas independientes que se acercan a conocer y a apoyar, y está también la "Carpa de la Esperanza" en la que operan los compañeros de la Casa del Movimiento de la Delegación Benito Juárez, entre otros compañeros. No debe ser fácil para los huelguistas vivir entre tanto bullicio y con las temperaturas actuales, pero siempre es agradecible la solidaridad ciudadana.

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Y junto con la protesta del SME, otras protestas han convertido al Zócalo en una verdadera vitrina de la incorformidad social. El paisaje es un mundo de carteles, consignas, personajes, todos emitiendo un mensaje claro y contundente que, en una actitud estúpida y suicida, el (des)gobierno panista insiste en ignorar.






Termino esta reseña citando una manta elaborada por jubilados del SME:

"El SME necesita abrevar en su pasado y reconocerse como un gran sindicato de lucha, visionario, firme y combativo."

Creo que nadie ha defraudado esta consigna.

  • 30 de marzo 2010
Estas imágenes corresponden al sábado 30 de mayo, día 35 de la huelga de hambre. Y la crónica empieza con una panorámica del zócalo, que para entonces se ha convertido en el espacio en el que coexisten las manifestaciones más diversas de la inconformidad, del reclamo, de la angustia, pero también de la esperanza.

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Ahora no sólo siguen los compañeros del SME y de San Juan Copala, sino que en la parte que colinda con la Catedral se ha instalado un extenso campamento de maestros, con sus demandas específicas.

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De igual modo, en la parte que colinda hacia el edificio del GDF hay un tendido de mantas con consignas muy diversas, firmadas por el Comité 68 entre las que resaltan las alusiones a la ley de inmigración en Arizona:

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Un poco más adelante hay una zona del zócalo habilitada como una enorme pizarra en donde los transeuntes pueden exponer con gis de colores sus consignas de apoyo al SME. Los gises se compran gracias a la cooperación voluntaria del público.

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Llegando a la entrada del campamento del SME, se ven unos caballetes con imágenes y pensamientos de los huelguistas. Su presentación llamativa atrae a los transeuntes, y resulta una estrategia exitosa para acercar a la población a la lucha de estos hombres y mujeres aguerridos.

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Enfrente del campamento del SME se encuentra la "Carpa de la Esperanza", un enclave ciudadano coordinado por la Casa del Movimiento de la Delegación Benito Juárez. Ahí se realizan diversas actividades, que van desde el apoyo a los huelguistas a través de ayunos y guardias, hasta la impartición de cursos de formación política; asesoría a deudores, y un bazar de apoyo económico al SME. También desde allí Radio AMLO hace sus transmisiones de radio y video.

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A esas horas de la tarde, el calor que irradia la plancha del zócalo es intenso, pero el efecto invernadero que se hace con las carpas de plástico lo vuelven insoportable. Hasta los equipos de transmisión resienten el impacto térmico, y es necesario ventilarlos.

Ya entrada la tarde llega una ambulancia. Viene por uno de los huelguistas cuya salud está en riesgo. La gente se aglomera y aguarda tensa, alerta, en medio de un silencio casi absoluto. Los paramédicos abren la puerta de la ambulancia, sacan la camilla e ingresan en el campamento. Nadie se mueve, nadie habla; pasan minutos que parecen horas, y al final sale la camilla con un huelguista, un hombre joven, alto, dicen que es uno de los más entusiastas, La gente aplaude sin parar, hasta que la ambulancia parte, y entonces todo se derrumba; las mujeres sollozan, los hombres se abaten. Todos quedamos con un nudo en la garganta.

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A las 7 de la noche inicia la marcha alrededor del zócalo. El coro de voces llena la plaza; el contingente rodea el zócalo y la marcha termina frente a la entrada del campamento, en donde todos, dentro o afuera, cantan el himno del SME. No todos se saben la letra, pero con la intención es suficiente.

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El protocolo termina, La gente se dispersa, la noche no tardará en llegar. Quizás esas horas crepusculares sean las más pesadas, porque evidencian el final del día; el paso del tiempo, que en estas circunstancias se convierte en un arma de doble filo, por los límites que la naturaleza impone a un organismo alimentado al mínimo; por la proximidad del mundial de futbol; por la abulia y la indiferencia de las autoridades. Los electricistas tienen que saber jugar en el corto y en el largo plazo y mantener toda su concentración en la lucha.

Y hablando del paso del tiempo, termino esta reseña con dos imágenes alusivas a un personaje del presente y a uno del pasado. Uno ya fue juzgado por los años; el otro...está por verse.

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Gracias a Glorfindel por su oportuna captura de las imágenes de la ambulancia. Gracias Jacobino, Xasni, Mineko, Cocolitio, Chaneque, por compartir estos momentos.